IVA

Clasificar el crédito fiscal al registrar una compra en Venezuela

• 3 min de lectura

Qué es el crédito fiscal y por qué hay que clasificarlo

Cuando un negocio compra un bien o un servicio gravado con IVA, el impuesto que paga en esa compra es, en principio, un crédito fiscal: un monto que puede rebajar contra el IVA que cobra en sus ventas (el débito fiscal). Pero la Ley del IVA no da ese derecho de forma automática ni completa para toda compra: depende de si esa compra se destina a una actividad que genera débito fiscal, y en qué proporción.

El Artículo 33 de la Ley del IVA 2020 establece que solo tienen derecho a deducir el crédito fiscal las adquisiciones que correspondan a “costos, gastos o egresos propios de la actividad económica habitual” del contribuyente, que no excedan el impuesto legalmente procedente y que estén amparadas en documentos que cumplan los requisitos de la ley. El mismo artículo excluye expresamente el crédito fiscal de compras “no vinculadas directa y exclusivamente a la actividad empresarial o profesional” del negocio y el soportado en servicios de comidas y bebidas, bebidas alcohólicas y espectáculos públicos.

Tres situaciones que distingue la Ley del IVA

Las tres categorías corresponden a supuestos distintos de los Artículos 33 y 34 de la Ley del IVA, según el destino de la compra.

Deducible. El Artículo 34, primer aparte, dice que los créditos fiscales originados en compras “utilizados exclusivamente en la realización de operaciones gravadas” se deducen íntegramente. Esta es la situación normal de un negocio que solo vende productos o servicios gravados con IVA.

Prorrateable. El mismo Artículo 34, segundo aparte, cubre el caso de una compra “utilizada sólo en parte en la realización de operaciones gravadas”: si el negocio no lleva contabilidades separadas para lo gravado y lo exento, el crédito fiscal se deduce “en una proporción igual al porcentaje que el monto de las operaciones gravadas represente en el total de las operaciones realizadas” en ese período de imposición. El Parágrafo Único del mismo artículo agrega que ese prorrateo se hace en cada período de imposición, considerando sólo las operaciones del mes. Esto aplica a un negocio que vende a la vez productos gravados y exentos, y compra algo (por ejemplo, un gasto administrativo general) que sirve para ambas líneas de venta a la vez.

No deducible. El Artículo 33, Parágrafo Primero, excluye del crédito fiscal las compras “no vinculadas directa y exclusivamente a la actividad empresarial o profesional” del negocio —consumos personales o ajenos al giro del comercio— y las soportadas en servicios de comidas y bebidas, bebidas alcohólicas y espectáculos públicos.

Prorrateable, la porción no deducida. La porción que el prorrateo deja fuera forma parte del costo del bien o servicio y no puede trasladarse a períodos posteriores ni dar derecho a compensación, cesión o reintegro (Art. 35).

Por qué esta clasificación solo importa si hay ventas exentas y gravadas a la vez

Un negocio que solo realiza operaciones gravadas no prorratea: sus créditos fiscales deducibles se deducen íntegramente (Art. 34, encabezado). El prorrateo entra en juego únicamente cuando el mismo negocio vende, en el mismo período, productos o servicios gravados y también exentos: ahí es donde una compra que sirve para ambas actividades no puede deducirse completa, porque parte de ella financia ventas que no generan débito fiscal.

Por eso la clasificación correcta de cada compra es una decisión tributaria que depende de cómo funciona ese negocio en particular, no una regla automática que se pueda deducir solo con el tipo de producto comprado.

Ejemplo simple

Una tienda que vende ropa (gravada) y también libros (exentos) compra papelería de oficina para ambas líneas de negocio, sin llevar contabilidades separadas para cada una. Esa compra de papelería se clasifica como Prorrateable: al cierre del período, el crédito fiscal de esa factura se deduce en la proporción que las ventas gravadas representen sobre el total de ventas del mes, tal como lo exige el Artículo 34.


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Cómo se hace en Cachicamo App

Cachicamo App pide clasificar el crédito fiscal de IVA en el mismo momento de cargar la factura de compra, producto por producto, y usa esa clasificación para armar la tabla de prorrateo del Libro de Compras sin que el comercio tenga que reconstruirla al cierre del período.

  1. 1 Registra la factura de proveedor (compra) como cualquier otro documento.
  2. 2 Junto a cada producto, elige la clasificación del crédito fiscal: Deducible, Prorrateable o No deducible.
  3. 3 Si no eliges ninguna, el sistema usa la clasificación predeterminada de la ficha del producto o, en su defecto, Deducible.
  4. 4 La clasificación queda reflejada en la tabla de Prorrateo del Crédito Fiscal del Libro de Compras.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se clasifica el crédito fiscal en Cachicamo?+

Al registrar la factura de compra, junto a cada producto hay un selector para marcar el crédito fiscal de IVA como Deducible, Prorrateable o No deducible.

¿Aplica solo a facturas de compra o también de venta?+

Solo a las facturas de compra (de proveedor): el crédito fiscal es el IVA que el negocio paga al comprar, no el que cobra al vender.

¿Este dato se refleja después en el libro de compras?+

Sí, alimenta la tabla de Prorrateo del Crédito Fiscal del IVA que se incluye en el Libro de Compras.

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